Y resulto el frió, llegar disimuladamente en el verano
eras vos, el coctel de crueldades que en el armario intentas ocultar.
Entonces empiezo a pensar que nada tiene solución
que ese armario que abriste para arroparte era mi caja de ilusiones.
Fue cuando me tocó regresar, que advertí que mi alma no pertenecía allí
que por fin hice de mi lo que debía haber hecho hace un tiempo ya.
Soy ese trapo ideal que te da el calor instantáneo que te consuela
soy solamente una prenda más dentro de tu closet
aquella que combina con tus orgullos y regala una sonrisa
soy la perfecta excusa para que tu ego no se deprima
para que vuelvas a sonreír sin dudarlo.
Es material descartable mi cuerpo, mis ideas y mis sentimientos
si toda la reciprocidad que murmuramos tener bajo las mantas es real
entonces tu vida, es de plástico y te tornas descartable.
Te haces igual que tus gustos, que tu música, que tu corte de cabello
sos cambiante como el clima de Fueguino, como Ushuaia y El Rió Grande
sos el aire cuando necesito pisar tierra firme
Mi estigma y la desilusión en tiempo y forma.
Estigma por Augusto Rivarola - Musica de fondo: Just Friends - Sony Stitt
Estigma.
Que fluyan
Que fluyan aquellos, que en contra del progreso popular corren
esos que obstruyen la prosperidad y cierran los libros con rigor.
Que fluyan esas empresashombre que perdieron la pasión
y solo podrían seguir su beneficio, y no su corazón.
Que fluyan los momentos más irónicos de sus vidas
que esas sensaciones de fotos amarillentas los haga revivir
que se los lleve la corriente.
Quizás se replanteen esa vil secuencia y empiecen a sentir por encima de la guita.
que al menos, fluyan los malditos idiotas que el poder aplaco
que les recuerde el momento en el que perdieron la cordura.
Que exprese que todo empieza a jugar más a favor de la propia suerte
cuando la suerte se aplica con sabiduría.
Que se termine "el mundo" de una buena vez, que se termine "este buen mundo" de una buena vez.
Rock Duhalde. (Tomarse su tiempo)
Tal como se puede apreciar en la imagen, el slogan de la ciudad del cemento, de la ciudad con "La cultura como punto de encuentro" es más que obvio. Prohibir.
La música, expresión cultural, humana y social está limitada por estrictas reglas que surgen irónicamente desde la oficina en la calle Rivadavia en pleno centro Olavarriense.
Allí nacen, crecen y habitan las políticas opresoras que el gobierno instauró con afán en una sociedad sumisa, la cual nunca retruca ni emparda ninguna de estas decisiones, logrando crear este acostumbramiento al que tantos vehemente acostumbrados.
Parece que el fantasma de Duhalde se metió en el ámbito de la música prohibiendo algo más que la diversión nocturna. Esta vez se lo tomo enserio e hizo su mejor esfuerzo por aplacar la cultura y la expresión cultural en su mejor forma, intentando que los movimientos culturales estén quietitos y por tiempos inertes, en horarios que "deberían" ser respetados por la inevitable acción de su "Control Urbano", esos que en las calles acechan peor que aquellos que salen a robar lo que el sistema no les pudo brindar.
En ellos recae la total impunidad que nadie más podría poseer, esa mirada inmortal que el propio gobierno les brinda con el abuso de poder que ellos también extienden al decretar cualquier cosa que por sus cabezas y en sus manos trascienda.
Recuerdo tiempos atrás, cuando todavía existía el gigante boliche que ahora es utilizado para la predicación masiva de valla a saber que cosa, como las leyes y ordenanzas no hacían efecto allí, como un fuerte o una nación independiente dentro de un país, como Ciudad del Vaticano en Italia, donde se podría hacer y deshacer de la forma más gustosa o de acuerdo al poder adquisitivo que uno tuviese, queda expuesto que las cometas no solamente vuelan en el predio anexo a la facultad de ingeniería, también se pueden ver sutilmente en las puertas de dichos lugares.
La problematica actual que intentaré especificar intentando no hacer tan extenso este articulo, es la del horario previsto mediante decreto para que las auguraciones musicales, shows, o lo que carajo fuese se extiendan hasta las tres de la mañana.
¿Acaso la expresión musical, los shows en vivo carecen de contenido para que el público disfrute? ¿Acaso la cultura no es lo que importa? ¿O la cultura que busca nuestro gobierno es la de la discriminación que se ve en los boliches bailables?, donde las normas de admisión no están expresas estrictamente como lo dice la ley.
Hay que empezar a entender que la brecha social esta instalada, que las diferencias son obvias y que el poder adquisitivo hace que los intereses tampoco sean los mismos y es por eso que el gobierno tiene que aplicar decretos y ordenanzas, respectivas a las realidades diferentes que viven sus diferentes partes de la sociedad. (Quierase o no es así)
Posibles problematicas por los cuales el horario se extiende hasta las 03.00hs:
Está en claro que como ciudad obrera, los vecinos no están acostumbrados al "barullo" y "ruidos molestos" que provocan nuestros equipos, baterías, voces coreando y gritos de aliento a los músicos, para lo cual existe una solución mucho más alentadora que limitar el horario.
Para ello y para este "posible problema" existe un método que se llama aislación o acustización del lugar donde se realizan los eventos de este tipo.
Aclaremos que acustizar o aislar un lugar puede ser costoso, pero el real costo de hacerlo o no, es la desaparición de excelentes proyectos culturales e innovadores por falta de espacios físicos para expresarse, lo cual es mucho más peligroso que gastarse unos mangos en lo anterior, después de todo recordamos que nosotros somos los que contribuimos y pedimos una equitativa redistribución.
Entonces está confirmado que es más importante gastar miles de pesos en fuegos artificial es, que proporcionar créditos o micro-créditos para que los gestores culturales, lugares de expresión puedan prepararse para trabajar en paralelo y en paz con los vecinos.
Obviamente quedo demostrado también que todo este tiempo, fue más fácil prohibir que trabajar, Podar cruelmente los arboles de la plaza central en vez de limpiar todas las mañanas los excrementos de los tordos, demoler los edificios, aquellos que nos hablan de quienes somos en realidad y construir rectángulos y cuadrados con gente dentro de ellos, jamás paso por sus cabezas conservar su fachada y la arquitectura de la ciudad.
Hagamos algo, pidamos una extensión horaria, que el rock no tenga tiempos ni horarios, que la cultura se pueda apreciar todo el tiempo, que esta sumisión que cae sobre nuestra sociedad se borre definitivamente, que la unión hace a la fuerza y que todos juntos, moviendonos como en manada consigamos nuestros propósitos. Obviamente, esto requiere de trabajo y esfuerzo, de generar una opinión critica fundamentada, de no claudicar y de darle inicio a este movimiento hoy, mañana y todos los días.
Hoy, mañana y todos los días, es momento de hacer algo para cambiar, para cortar la fruta podrida del árbol y darle paso a una nueva creación, a una nueva y fresca sensación de cambio.
Augusto Rivarola
exhausto.
Desde el génesis mismo, empieza a robar fragmentos de belleza hipnótica
ilusiones de un viaje de placer eterno, que ahogada en dilemas cree nacer en su muerte.
Allí en su sonrisa ocultó sin desearlo, los viajes que se perdió, las rutas que no encontró
depende de una nueva circunstancia toda su existencia y eso resulta imperdonable.
Entonces sin dudarlo, era yo al que el camino detuvo
ese que junto al andén oxidado empezó a palpitar esta tradicional y clásica indiferencia
ese que amago en aquel entonces, con estancarse y pudrirse una vez más.
Aquel endemoniado cuerpo de fases totalmente bipolares está exhausto
perdió aquella virtud adolescente de regenerarse, aquella inmortalidad sentimental
que sin cesar, aplaca todas las desiluciones y empuja a las ganas para seguir adelante.
Definimos nuestra propia suerte al rozar los labios más deseados
inventamos las diferencias que nos sacuden y detonan las neuronas todo el tiempo
pero al fin y al cabo, en el amor nunca se gana ni se pierde.
Consideracion.
Tenle consideración y afecto, respeta sus tiempos
no olvides que esos tiempos habitaron en ti mucho tiempo antes
disfruta de sus discursos interminables, de sus piernas cerradas
esmerate por conseguir aquel nirvana de prosa infalible
el que nunca falla cuando la alarma suena.
destella en su oreja cada vez que quieras decirle algo
olvidate de su cara, de su pelo y de sus pechos
es su boca, esa es la ambición, nada más esta vez.
Acuerdate también que su apatía ha sido simpática contigo
que sus locuras siempre te enfermaron
que una vez amaneciste convulsionando en realidades de tormentas electricas
que fuiste el que se cruzo cuando ella lanzaba la primera piedra
que eso sucedió en ti, cuando ella intento dejarte.
Invierte el estado del clima, dale sol cuando quiera noche
vuelve a ser el frió cuando te inspire a ser el calor
no tengas rencores, debería crecer, debería llorar frente a ti
debería mostrarte la felicidad, inundarte de amor, no de hielo, no como un congelador.
Donde habita la verdad.
Donde habita la verdad tiende a instaurarse la oscuridad
donde habita la verdad también habita mi razón
mi eguo, mi pasión y aquello que genera mi simbiosis con la felicidad.
Donde habita la verdad exonero aquellas culpas, me disculpo con mis miedos
me remito a sensaciones, me muerdo el labio y al fin vuelvo a sentir.
Donde muere y donde se siente la verdad
es donde el inicio de toda percepción
donde explotan las miradas, donde las notas son aplausos
donde podría escribir toda mi alegría, en tres temas y medio.
Vomitar.
Vomitar es el karma de esta boca, que tanto dice y tanto oculta
es el ultimo instante de hemostasis, donde todo empieza a quebrarse
asusta esa miseria de desigualdad, aquel amor anárquico que nunca fue.
Cae la noche, se suman los gritos, aparecen desde muy dentro quemando la garganta.
auyidos y ecos nuevamente, tu garganta es una autopista transitada de indiferencia
vomitar es aparecer y desaparecer al mismo tiempo, desnudar el alma
empezar a relucirse de cuestiones tecnicistas, disfrutar el abismo
abismo que en vez de tragar, puede pensarse y aprenderse
robarle esa esencia, tragarnos su orgullo y comernos su ironia.
Paz interior.
Habita en mi paz interior, hace eco de la dicha y esa emblemática situación que se anuncia
distancias que vuelven a su estado natural, murió allí, en el intento a ser algo
aquella locura de idea, del cambio de percepción
ya los kilometros no se podrían contar con ceros o unos, sino con la ruptura de esa ilusión
osea error propio.
adormecen las bélicas acciones de adolescencia desencontrada
que ante el amanecer frió y la poniente dispersa hoy se desencuentran sin dudarlo
crece, agita y desordena todo, y empieza a golpear la puerta
esta ahí parada, quieta como tu pulso y tu corazón
pertenece a todo tu universo, aunque no lo sepas
destroza tu mundo, aunque no quieras aceptarlo.
Gaona y Pujol.
Con respecto al clima tengo opinión para expresar; la única tormenta que me empuja y petrifica otra vez mi única expresión venérea sos vos. Esta claro que nada excepto una eventual muerte, que nunca seria tan cruel para quitarme un momento así podía privarme de aquel momento único.
Tampoco la fecha importa, la situación se da por constante evolucion que no considera a ningún calendario, y menos al gregoriano. Cerca de ella todo es excepción y la imperfección de su temperamento es una octava maravilla.
Yo siempre estoy en donde soy, donde las primaveras son siempre iguales, donde el sol empieza a marcar la luz de mi habitación y el día acusa por doquier a los rincones que todavía intentan colaborar con mi letargo de eternidad y dicha, con el sueño propiamente dicho.
Allí en esa horrenda situación estaba posado mi orgullo, hasta que sus pies empezaron a estar más cerca mio, hasta que sus manos, las que todavía encajan tan bien con las mías empezaron a darle calor a mis espaldas.
Esa era una típica situación que anula cualquier ocurrencia malévola del destino, cualquier mala pasada, nada le quitaría el brillo a ese instante.
Un viernes que podría ser el mismo que todos aquellos mi esqueleto orgulloso de si mismo, me llevo (como tantas veces) hacia lo impensando, hacia el frenesí de aquella pasión y hasta donde no podía ya poner el freno, donde era imposible retroceder, allí donde estaba ese imán gigante que con su master en simpleza y simpatía y su tentadora sonrisa me arrastraba sin que pueda ofrecer resistencia alguna, me arrastré la satisfacción de mismo gusto que puede preservar el paladar luego de beber de un buen Borgoña Mendocino.
En su peinado las gotas habían construido múltiples carreteras, reían e iban mudándose a grandes velocidades por los hermosos paisajes que ofrece su pelo, yo con envidia y las veía caer al vació, marcharse de allí, pero por mi decisión de no hacer caso a la tormenta, una y otras se sucedían, allí estaba mi imaginación, centrada en lo que intentaba guardar dentro de su memoria. Un abrazo tres besos y nada más, nada de calles habitues, nada de ojos que miran entendiéndolo, suponiendo algo, nada de nada. Quizás mas que nada, nada de nada era esa aventura interminable que intenta ahogarte pero no va a poder hacerlo jamás, esa aventura innata, que necesita ser vivida y revivida cada vez que muriese o le agarrase un paro cardiaco.
Los cordones de las zapatillas atados tan perfectamente, los trazos que dibujos creaban, esa intensidad que se aplico al hacer el nudo, tan sutil, con tanta delicadeza esa misma, la que ella admira no poseer en su rutina, la que esconde detrás de su simpleza desprovista de prejuicios, esa condición que me hace sonreír y fue lo que siempre me atrapo.
Su pelo invadido por las ya conocidas carreteras de gotas, el sol que no salia nunca, ese sol que se había refugiado en tus ojos, quizás perseguido por los mios que en esas dos horas de viaje perdió las vendas y vio todo más claro.
Es una pena que lo bueno dura poco, así como para el alcohólico nunca es suficiente y siempre falta un trago más, para el adicto siempre se termina y reina la manija, esta es la comparación con algunos sentimientos que minuto a minuto van decayendo, sentimientos que no logran atraparnos pero nos incitan a caer en aquella interminable e inherente sensación de nostalgia.
9 de Julio y Santa Fe, el bólido ya llegó, boleto en mano, adiós, el abrazo, lo que escondemos, lo que no nos podemos dar y hasta la próxima. Hasta que el universo nos vuelva a encontrar o hasta que nosotros volvamos a encontrarnos con el universo.
22 feb.
何塞菲娜
en momentos que descansan las sensaciones infinitas
allí esta todo el cielo esperando que abras un poco la boca
allí estamos, todos nosotros, esperando una de tus miradas explosivas.
resulta cruel decirlo así, ser tan explicito, pero el tiempo pasa y desaparecemos
evoluciona y resulta tétrico irme, desaparecer de tus días y pienso en rejuvenecer
pienso en que vivirás esa niñes una vez más, en que el sol no caerá jamas
vivo y soy el resultado de tu experiencia, de tu error insensible y de tus risas del génesis
soy la bandera que bajaron cuando llegaste, la redención a las 5 am
cuando trajiste tu cuerpo, tu cuerpo otra vez a mi cuerpo.
Hablar, siglos después. (Pompeya)

El paraíso volcánico sumergió los besos que allí crecían
aplacando el amor, el futuro y dejando al desnudo sus destinos
el final llegó, noche incierta, momento justo, el dolor y la eternidad.
Hoy no son más que esculturas humanas aquellas
expresiones en rocas, que Miguel Ángel nunca podría haber esculpido
hoy viven en sus muecas el horror y el desencuentro
están grabados en sus brazos, los rasguños de la naturaleza
rasguños que en si, alguien debió recibir
rasguños, brazos y muecas que son inmortales.
Cuba
Este espejo, es, fue y será la inercia de las malas nominas épicas
hoy, fue y será la oportunidad única de urdir esta habladuría
de dejar por fin que la utopía cresca y se ramifique como un tumor,
que estallé en las sienes, que no se entierre en la arena de las playas de Varadero.
El reloj marca el tiempo y la revolución marca tendencias
a cortar las cadenas, a darle libertad a las alas que fueron creciendo
a comenzar a volar al mejor estilo Wright, es ahora o nunca ahora
la tierra se partió en dos y seria hipócrita aludir está ilusión.
Las armas, los gritos, las sucesiones y el éxito
éxito de que la aguja se clave a las 12.00 pm y sea hora de libertad
libertad, que fue la palabra que con más sabor que se grito al viento
libertad, que al sol cantaron los pueblos, al fin libres.
Derecho al delirio (Eduardo Galeano)
El derecho al delirio
Ya está naciendo el nuevo milenio. No da para tomarse el asunto demasiado en serio: al fin y al cabo, el año 2001 de los cristianos es el año 1379 de los musulmanes, el 5114 de los mayas y el 5762 de los judíos. El nuevo milenio nace un primero de enero por obra y gracia de un capricho de los senadores del imperio romano, que un buen día decidieron romper la tradición que mandaba celebrar el año nuevo en el comienzo de la primavera. Y la cuenta de los años de la era cristiana proviene de otro capricho: un buen día, el papa de Roma decidió poner fecha al nacimiento de Jesús, aunque nadie sabe cuando nació.
El tiempo se burla de los límites que le inventamos para creernos el cuento de que él nos obedece; pero el mundo entero celebra y teme esta frontera.
Una invitación al vuelo
Milenio va, milenio viene, la ocasión es propicia para que los oradores de inflamada verba peroren sobre el destino de la humanidad, y para que los voceros de la ira de Dios anuncien el fin del mundo y la reventazón general, mientras el tiempo continúa, calladito la boca, su caminata a lo largo de la eternidad y del misterio.
La verdad sea dicha, no hay quien resista: en una fecha así, por arbitraria que sea, cualquiera siente la tentación de preguntarse cómo será el tiempo que será. Y vaya uno a saber cómo será. Tenemos una única certeza: en el siglo veintiuno, si todavía estamos aquí, todos nosotros seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.
Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:
el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;
en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;
la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor;
el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas;
la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar;
se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;
en ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;
los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;
los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;
los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;
los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;
la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;
la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;
nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene;
el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra;
la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;
nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;
los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;
los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;
la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;
la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;
la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;
una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú;
en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;
la Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;
la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;
serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma;
los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar;
seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo;
la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.
Anecdotario.
Y es entonces cuando los muros se destapan los ojos
paredes que empiezan a estancarse en recuerdos
imagenes entre Eneros y Abriles que le abordaron la conciencia,
disimulando aquella distracción que la obligo a caminar hasta aquí
destruye orgullos, aflige a los sensibles y endurece a los frígidos
rostros que como arboles estacionados en el otoño
descansan en viejos bulevares y avenidas céntricas.
Resulta sorprendente cuan caro es sacarle aquellas vendas a tus muros
parece que la indiferencia se robo el guión y conduce el inédito film
parece que indica, que presiona y que los tobillos empiezan a temblar
parece al fin, que todo el peso de los recuerdos, terminan en este cruento anecdotario.
Situaciones.

Las situaciones son encuentros exactos en tiempo, espacio y dimensión donde por poder divino o propio nos vemos involucrados, quizás por el simple hecho de poseer vida y caminar por ahí como animales que olvidaron la conciencia ni sentido común.
Cuando me refiero a las situaciones estoy obviando o siendo poco especifico sobre los encuentros particulares, aquellos que se roban los colores que le pertenecen al ocaso, se guardan en los bolsillos rotos los trazos blancos de los picos de las montañas fueguinas y guardan en una caja de cristal los arco iris que aparecen y se esfuman luego de "La tormenta", está misma que hace llover el cielo de distintas maneras, que invita al fuego a copar el cielo y vestirse de nubes insolentes, que después de hacer lo que debian hacer, terminan inundando estos particulares ojos.
Al tiempo del inescrupuloso crimen y luego del huracán de vibraciones, todo intento de interpretación de la suma de estos factores, pareció inútil y hasta estúpida, no podría existir un futuro sin estas intensidades elementales que ellas brindan y dejarían de nacer nuevas sensaciones para volver a lo mismo de antes, al terror insípido, que no ofrece ninguna experiencia ni enseñanza, a la separación desafortunada que siempre fue la etiqueta perfecta para está tormenta y al desencuentro, que funciona como cliente mayorista en estos cuerpos y alimento de está situación.
Se asfixia la cama al no darle ni un respiro, al sudar sobre ella sin cesar y dejando que nada importe, se asfixian los poros porque ya no pueden expulsar las torturas que el recorrido de las lágrimas determinaron, se tapó la boca del que siempre hablo y nunca dijo nada, y empezó a sentirse la distancia aún más, cuando por suerte y desgracia sabemos bien que la distancia forma parte de la ausencia y la ausencia ayuda a resurgir palabras de está índole, que terminan en plegarias baratas para una sintonía perfecta que no fue y resultó inherente en algún momento, aunque nunca se despegó de la realidad recíproca, pero ficticia por estos días.
Allí está, invadiendo todos los días, fermentándose en los lugares que los vieron pasar, pudriéndose con el tiempo en las situaciones que amedrentaron ellos mismos, los arboles que quedarón callados pero escucharon todos los discursos y diferencias entre la luna y el sol, entre el polo norte y el polo sur cuando intentaban acercarse y lograr un complementó quasi imposible, imposible de pensar e imaginar, pero que no escapa de ninguna ley de la física, más que la que ellos vomitan para encontrarle alguna razón al muro incondicional que allí demuestra ser el imperioso y maquiavélico personaje de está cinta.
La pared que desvirtuó todo, fue la misma de siempre, la que en tiempos de sol creo una sombra por las mañanas en el oeste y apago toda la ciudad por las tardes en el este.
Ahí, perdiendo el norte y olvidandome de cualquier interés por ubicarm en este mapa, en está historia estoy parado sin salida y sin sueño, amando y odiando la noche. Despertando siempre, mirando el mismo techo y olfateando la misma humedad.

